martes, 8 de noviembre de 2011

cuentos para poner en escena

¡A Contar Cuentos…!
Adaptación libre de Pablo García-Gámez,
sobre textos de José Martí.

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Es obligatorio que se solicite permiso para su puesta en escena. De no hacerlo se hará pasible de acciones legales.
Comunicarse con: PabloGarciaGamez@aol.com

________________________________________Escenario vacío. Los actores llevan vestuario de Cuentacuento: pantalones de ejercicios o jeans con franelas de colores brillantes, sombreros llamativos. Cada uno tiene una bolsa tipo macuto donde lleva los títeres y los elementos que usará. Música alegre. Entra a escena Cuentacuento 1 seguido por los otros dos Cuentacuento).

CUENTACUENTO 1: Bienvenidos amigas y amigos. Hoy vamos presentar cuentos y poesías de José Martí. Mmm… Cuento… cuento… ¿qué es un cuento? (Incita la participación del público). ¡Exacto…! Un cuento es una historia, a veces real, a veces imaginaria que nos enseña algo. ¿Y una poesía? (Incita la participación del público). Sí, la poesía es una manera hermosa de decir las cosas.
CUENTACUENTO 2: José Martí era cuentista y poeta. Fue el primero que escribió para los niños en español… aquí en Nueva York, él hizo una revista que se llamó “La Edad de Oro”. ¿Saben por qué la llamó así? (Incita la participación del público). Porque ser niño… es ser de oro.
CUENTACUENTO 3: ¿Quieren oir los cuentos? (Incita la participación del público). ¡Pues empecemos…! Con ustedes, el primer cuento… ¡Los Dos Ruiseñores…!
Los Dos Ruiseñores
CUENTACUENTO 2: Desde este momento, con la imaginación de ustedes vayamos a la China. ¿Están de acuerdo? (Pausa). En China tienen a un emperador que le preocupa la vida de los que gobierna: por las noches va por las casas para escuchar a todo su pueblo. El emperador vive en un hermoso palacio. (Pausa). No muy lejos, en un hermoso bosque, vive un ruiseñor que canta melodías que alegran el corazón. (Música de flauta). ¿Les gustó el canto del ruiseñor?, ¿por qué no le pedimos que cante otra vez? A ver, vamos a pedírselo todos juntos, decimos “Ruiseñor, cántanos otra vez”. ¿Listos? ¡Vamos…! (Todos). “Ruiseñor, cántanos otra vez. (El ruiseñor empieza de nuevo a cantar, esta vez más corto tiempo que la anterior). ¡Escuchen, canta de nuevo…! (Pausa). Así pasa los días en el bosque: complaciendo a quien le pida más canciones. La fama del ruiseñor se regó por todo el mundo. Y comenzaron a llegar las noticias a otros países. (Incorpora a un vendedor de periódicos pregonando titulares). ¡En Cuba comentan lo maravilloso que es el ruiseñor cantor de la China…! ¡Extra… extra…! En Puerto Rico no quieren oir otra música que no sea la de ese ruiseñor. ¡Urgente…! En República Dominicana dicen que es la primera vez que oyen a un ruiseñor con tan lindo canto. En México quieren llevarse el ruiseñor para que cante en la ópera. ¡Ultima hora…! En Colombia preguntan si el ruiseñor canta cumbia.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): Este ruiseñor, que dicen que es maravilloso, ¿dónde está? Nunca he oído hablar de él ¡Que venga enseguida el Criado Real…! ¡Ay, ese Criado Real es un holgazán, no hace más comer y dormir…! ¡Criado Real! ¿Dónde te has metido?
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): Ya va, gran gobernante.
EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¿Qué ruiseñor es ese que dicen que es lo más hermoso de mi país?
CRIADO REAL(CUENTACUENTO 2): Nunca he oído hablar de él.
EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): Pues en palacio ha de estar esta noche. Mientras no vea a ese ruiseñor… nadie comerá.
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): ¡Ay, mi barriga…! (A uno del público). ¿Has visto al ruiseñor? (Pausa. A otro). ¿Has oído cantar al ruiseñor? ¡Tengo que encontrarlo…! ¡Ya tengo hambre…! (A otro del público). ¿Has visto al ruiseñor?
CUENTACUENTO 1: Yo sí lo he oído.
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): Si me llevas ante esa maravilla te pagaré muy bien.
(El Criado Real con los dedos indica una cifra hasta que convence al Cuentacuento)
CUENTACUENTO 1: ¡Está por allá…! El Criado Real salió del palacio, atravesó el bosque y
CUENTACUENTO 3: (Que no es visto). Muuuuu…

(El Criado Real confunde el mugido de la vaca con el canto del Ruiseñor por lo que se alegra).
CUENTACUENTO 1: ¿Ese es un ruiseñor? (Espera a que la audiencia ‘descubra’ que es una vaca). El Criado Real oyó el mujido de una vaca. ¿Cómo muge la vaca? (Pausa para esperar la respuesta). El Criado Real creyó que era el canto del ave maravillosa. (Al público). ¿Ese es el canto del ruiseñor? (Pausa, espera respuesta). Corría tanto que asustó a un gato que dormía bajo un árbol.
CUENTACUENTO 3: (Que no es visto). Miauuu….
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): Ese sí es el canto del pájaro maravilloso.
CUENTACUENTO 1: (Al público). ¿Cómo hacen los gatos? (Pausa, espera respuesta). ¿Ese es el canto del ruiseñor? (Al público. Pausa, espera respuesta).
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): Quisiera oir de una vez por todas a esa ave maravillosa.
CUENTACUENTO 1: Caminó y caminó hasta que al fin oyó un canto que lo enmudeció… (Se escucha tema de flauta).
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): (En súplica). ¡Ruiseñor! El emperador desea oirte cantar.
RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): Y yo quiero cantar.
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): ¡Lindo ruiseñor! A palacio tienes que venir porque en el palacio está el emperador.
RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): El palacio está muy lejos.
CRIADO REAL (CUENTACUENTO 2): ¡Por favor…! Si no vas, el emperador no nos dejará comer… y tengo hambre…
RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): Está bien, iré al palacio.
CUENTACUENTO 2: El Emperador dio una fiesta para recibir al Ruiseñor.
(Se escucha el tema musical. Para la fiesta, los tres Cuentacuento saldrán con trajes que evocan personajes chinos: un dragón, una mujer con abanico, un guerrero).
CUENTACUENTO 2: El ruiseñor cantó tan dulce que alegró al emperador. Agradecido, dijo el emperador…
EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): Quiero que le den al ruiseñor muchas bolsas de oro.

RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): No necesito el oro, porque ya tengo el premio más grande, que es alegrar a un emperador.

CUENTACUENTO 2: Aquella noche, para ver si también el emperador les daba algún oro, todos los cortesanos se pusieron a imitar al ruiseñor. (Trata de interpretar arias de ópera, música popular, etc.)

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¡Basta…!

CUENTACUENTO 2: Un día, el emperador recibió una gran caja.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¿Qué hay en esa caja tan grande?,

CUENTACUENTO 2: ¡Voy majestad…! Mmm.. Tiene escrito en la tapa. (Lee). “El ruiseñor del emperador de China es un aprendiz comparado al del emperador de Japón”. Es un regalo del emperador del Japón.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): (En off): ¡Abra esa caja…!

CUENTACUENTO 2: ¡Voy, Majestad…! (El Cuentacuento 2 abre la caja y sale el ruiseñor de juguete. Se oye cajita de música). Un ruiseñor de juguete. Sus plumas son de metal y está adornado con zafiros, diamantes y rubíes. (Pausa). Toda la corte dijo que era hermoso y le pusieron por nombre “Gran Ave”. Por todo el palacio los cortesanos comentaban: “Canta bien…”, “vale una fortuna…”, “no hay que alimentarlo…” Cuando el emperador puso a cantar juntos a los dos ruiseñores, el canto no era hermoso. (Cantan los dos ruiseñores). El ruiseñor cantaba como le nacía del corazón: sincero y libre. (Canto). El ruiseñor de juguete cantaba sin gracia y repetía lo mismo. (Comienza a cantar el ruiseñor de juguete, sus movimientos son monótonos como su canto. Cuentacuento 2 tapándose los oídos). ¡Ya…! (Al público). ¿Quieren que cante el ruiseñor vivo? (Pausa para que respondan). Pues que cante. (Pausa). ¿Dónde está el maravilloso ruiseñor? (El Cuentacuento 2, alarmado, lo busca). Parece que se escapó por la ventana. (Pausa). Así fueron pasando un año, dos, tres, cuatro. Y en el quinto había mucha tristeza en la China porque el emperador está enfermo de tristeza.

(Aparece el emperador triste y decaído).

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¡Que cante el ruiseñor. (Suena la música monótona del ruiseñor de metal). ¡No, ese no! (Silencio. Se escucha al verdadero ruiseñor). ¿Y ese canto? ¡Es el verdadero ruiseñor…!

RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): Me dijeron que estabas enfermo gran emperador y he venido a cantarte.

CUENTACUENTO 2: Y según cantaba el ruiseñor, se iba sintiendo mejor el enfermo.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): Sigue, ruiseñor, sigue.

CUENTACUENTO 2: El ruiseñor cantó una, dos, tres, muchas canciones.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¡Gracias! Gracias, ruiseñor. Yo te desprecié por el ruiseñor de juguete, pero no te importó y has venido a curarme con tu canto. ¿Cómo te puedo pagar?

RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): Tú me pagaste ya, emperador, cuando curé tu enfermedad con mi canto: la alegría que siento en todos los que me escuchan es mi premio.

EMPERADOR (CUENTACUENTO 1): ¡Siempre estarás junto a mí! ¡En el palacio vivirás y cantarás cuando quieras!

RUISEÑOR (CUENTACUENTO 3): Yo no puedo vivir en el palacio: tengo que cantar en el bosque para todos. Ven al bosque cuantas veces quieras. Allí te contaré con mi canto de los malos y de los buenos, de los que gozan y de los que sufren. Ellos me esperan. Adiooós…

CUENTACUENTO 2: (Comienza tema de flauta. Cuentacuento2 le dice adiós al ruiseñor). Y cuentan que el emperador va, junto con su pueblo a oir al ruiseñor y con sus canciones se entera de las cosas de sus súbditos. (Canto). Desde entonces, gobierna mejor en favor de su pueblo. (Pausa). Y colorín colorado, el primer cuento se ha terminado.

Versos Sencillos

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.

Si ves un monte de espumas,
Es mi verso lo que ves:
Mi verso es un monte, y es
un abanico de plumas.

Mi verso es de un verde claro
Y de un carmín encendido:
Mi verso es un ciervo herido
Que busca en el monte amparo.

Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.

Con los pobres de la tierra
Quiero yo mi suerte echar:
El arroyo de la sierra
Me complace más que el mar.

No me pongan en lo oscuro
A morir como un traidor:
¡Yo soy bueno, y como bueno
Moriré de cara al sol!

El Camarón Encantado

CUENTACUENTO 1: Amigos. Estoy aquí para contar la historia del Camarón Encantado que me la contó mi papá y a su vez, a mi papá se la contó su papá, y al papá de mi papá se la contó su papá, y al papá del papá de mi papá, se la contó su papá, y al papá del papá del papá...

CUENTACUENTO 2 Y 3: (Se asoman). ¡Basta…! ¡Sigue…!

CUENTACUENTO 1: Bueno, es una historia antigua y extraordinaria. ¿La quieren oir? (Incita la participación del público). Pasó hace mucho tiempo, a las orillas de un lago... Nuestros personajes viven en una casita vieja y destartalada: el viento entra por todos lados, cuando llueve cae más agua adentro que afuera.

(Aparece Juan Buenón. Luego María Berrinche).

CUENTACUENTO 1: Allí vive Juan Buenón y su mujer, María Berrinche. Juan Buenón es un hombre callado y buena gente.

(Juan Buenón pesca con una tela azul).

CUENTACUENTO 1: Es pescador; tiene problemas porque hay gente que lanza los desperdicios en el lago: por ello los peces escacean… así es que no dejen que nadie ensucie los lagos ni los ríos… nos perjudica a nosotros y a los peces. Total, Juan Buenón siempre está dispuesto a no disgustar a María Berrinche que es egoísta y gritona.

(El CUENTACUENTO muestra a María Berrinche gruñendo y molesta).

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón está acostumbrado a su pobreza, pero María Berrinche no. Vive de mal humor, deseando todo lo que tienen los demás. Son tan pobres que una vez entró un ratón en la casa y el pobre… se murió de hambre. Por eso Juan Buenón trabaja de la mañana a la noche, siempre que llega a su casa, lo recibe su mujer con la misma cancioncita:

MARÍA BERRINCHE:
CUENTACUENTO 3:(Rap)
¡Ay que calambre!
¡Ay que calambre!
Ya no aguanto más el hambre.
Así no se puede seguir
Así no se puede seguir
porque nos vamos a morir
Las vecinas visten a la moda
y eso a mí me incomoda
Los vecinos tienen casas bonitas
y eso a mí me mortifica
Juan Buenón tienes que hacer algo:
buscar un buen trabajo.
¡Ay que calambre!
¡Ay que calambre!
Ya no aguanto más el hambre.

CUENTACUENTO 1: Una mañana, Juan Buenón salió de su casa y llegó al lago. Allí, encontró a un camarón dormido que era grandísimo. Se acercó a él despacito sin hacer ruido, tiró la red y lo capturó. Muy contento, pensó que su amada María Berrinche comería esa noche.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Con este camarón para la cena le vuelve el juicio a María Berrinche que con tanta hambre está por volverse loca.

CUENTACUENTO 1: Pero de pronto... Pasó algo insólito. Juan Buenón escuchó una voz. Era el camarón que hablaba.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3) : Espera amigo.

(Juan Buenón y CUENTACUENTO 1 del susto caen al suelo).

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): Déjame ir que soy el más viejo de los camarones: tengo más de cien años. ¿Qué vas a hacer con este carapacho duro?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Si te dejo salir, camarón, esta noche voy a sentir un palo de escoba en la cabeza. María Berrinche, mi mujer, es muy buena, pero se enoja cuando tiene hambre... Y como siempre tiene hambre, me hala las orejas, me registra y me saca todo lo que tengo.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): Yo no soy un camarón como parezco sino un mago de mucho poder. Yo puedo hacer que lleves en tu bolsa todo el pescado que quiera tu mujer. Devuélveme a donde me encontraste, echa la red en el agua y di: “¡Peces a la red!” Y si quieres algo más, pronuncia estas palabras mágicas:
“Aquí vengo al lago
A que me des una mano
Camaroncito duro
Sácame del apuro”.
Eso sí, me tienes que prometer que no le vas a decir nada a nadie, ni siquiera a tu mujer... Porque si no, ella no va a parar de pedir.

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón escuchaba con desconfianza lo que decía el camarón.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¿No será que me ves cara de bobo… y me quieres engañar?

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): Si no me crees me comerás… y después pasarás mucha hambre. Si me crees, siempre comerás lo que quieras.

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón estuvo pensando, pensando.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): (Al público). ¿Me lo como? (Incita a participar a la audiencia). Voy a hacer lo que dijo el camarón: “peces a la red”.

CUENTACUENTO 1: Y enseguida vino una avalancha de peces que se peleaban por entrar.

(El Cuentacuento 1 reparte peces de colores entre los niños que se los tiran a Juan Buenón).

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón iba por el camino muy contento. Cuando llegó a la casa, ya María Berrinche estaba preparada para el regaño de costumbre...

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¡Mira, Juan Buenón...! Estoy harta de pasar hambre... Nos cortaron la luz... Nos cortaron el teléfono... ¡Ya no puedo ver mi tele-novela favorita…!

CUENTACUENTO 1: ¡Sorpresa...! Juan Buenón puso en el suelo la red y empezaron a salir todos los pescados. María Berrinche cambió: era dulce y simpática.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¡Mi Juan Buenón! Te voy a preparar una cena riquísima como para chuparse los dedos.

CUENTACUENTO 1: Esa noche comieron sabroso. Y la otra… y la otra… y la otra. Todo estuvo bien, pero pasaron los días y María Berrinche se cansó de comer tanto pescado.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¿Hasta cuándo me vas a torturar, Juan Buenón? (Solloza). Ya no puedo ver un pescado, me repugna. ¡Ay, Juan Buenón...! Esto no es vida. Ve, busca otra cosa para comer porque ya no puedo más...

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón volvió y dijo:

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2):
“Aquí vengo al lago
A que me des una mano
Camaroncito duro
Sácame del apuro”.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¿Qué quieres ahora, Juan Buenón?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Mire camarón, lo que pasa es que María Berrinche se cansó de comer pescado y ahora quiere comer otra cosa. Está muy triste la pobre.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¡Ah...! ¿Es eso? Pues vuelve a tu casa, que a partir de hoy comerán platos diferentes, platos riquísimos que nadie ha probado. Adiós Juan Buenón, acuérdate de no decirle nada a tu mujer.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Está bien, señor mago.

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón fue a su casa. Entró y vio que sobre la mesa había todo tipo de comida: arroz con gandules, tacos, arepas, mangú, boliche... (Pide la intervención de la audiencia para que propongan diferentes platos). Cada día era una comida nueva. Pasó el tiempo... Una noche, María Berrinche estaba muy callada y triste. Juan Buenón preocupado, preguntó:

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¿Qué te pasa, María Berrinche?

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): (Solloza). ¿De qué me sirve comer platos tan exquisitos? ¿No te da vergüenza que tu pobre mujercita se siente a comer vestida con harapos?

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón pensó que María Berrinche tenía razón. Al día siguiente fue al lago...

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2):
“Aquí vengo al lago
A que me des una mano
Camaroncito duro
Sácame del apuro”.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¿Qué quieres ahora?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¡Señor mago...! Mi pobre María Berrinche anda en harapos, siempre pasa frío... tiene un solo vestidito que está viejo y raído.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): No te preocupes. Vuelve a tu casa. Tu mujer va a dejar de usar harapos.

JUAN BUENÓN: Gracias, señor camarón.

CUENTACUENTO 1: Cuando volvió a su casa, en la puerta estaba una linda mujer... ¡Era María Berrinche que estaba hermosísima…! Y fueron muy felices... pero no para siempre porque para María Berrinche nada era suficiente.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¡Ay, Juan Buenón...! Qué triste estoy. ¿De qué me sirve tener hermosos trajes si nadie me los puede ver porque nadie me visita?

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón no podía ver llorar a María Berrinche. En toda la noche no pudo cerrar los ojos pensando en que María Berrinche estaba triste. Por eso, al amanecer, fue al lago.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2):
“Aquí vengo al lago
A que me des una mano
Camaroncito duro
Sácame del apuro”.

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¿Qué quieres ahora?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Para mí nada. Pero mi María Berrinche está triste, señor mago. La pobre llora y llora porque vive en esa pobre casita… También llora porque como no tenemos carro, no podemos ir a los bailes de salsa y merengue...

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¡Ay, Juan Buenón…! Estás mal acostumbrando a tu mujer. Pero bueno, si eso es lo que quieres, no te preocupes. Vuelve a tu casa.

CUENTACUENTO 1: Cuando Juan Buenón volvió, su casa era un hermoso palacio de muchas habitaciones y muchos sirvientes. Condes, príncipes, duques, marqueses, reyes, estrellas de cine, protagonistas de tele-novelas, cantantes de moda, todos iban a visitar a Juan Buenón y a María Berrinche. Un día, María Berrinche le preguntó a Juan Buenón...

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): Dime Juan Buenón, ¿quién te da todo esto?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): No te lo puedo decir.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¿No me lo vas a decir?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Juré que no lo iba a decir.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): (Comienza a llorar). ¡Qué tristeza… no confías en mí...!

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Es que no puedo.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): (Solloza). Tú no me quieres.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Pero es que… (Al público). ¿Se lo digo? (Partipación de la audiencia). Es… es un mago de grandes poderes.

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón se lo dijo, a pesar de que el camarón se lo había advertido. Ahí empezó la verdadera desgracia de Juan Buenón. Porque María Berrinche pidió el más grande deseo que puede haber pedido alguien.

(María Berrinche le dice el secreto a Juan Buenón en el oído).

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): María Berrinche, ¿tú estás loca?

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): Este es el último deseo. Ve a donde el mago por última vez y dile que quiero ser la reina, la presidenta, la primer ministro, la alcaldesa de todos los países, de todos los planetas, de todo el universo.

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): No voy, María Berrinche. Eso es un disparate.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¡Vas a ver ahora mismo al mago o me voy a la casa de mamá, a la de mi abuela, de mi tía… a la de mi prima…!

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Está bien; voy.

CUENTACUENTO 1: Fue adonde el Camarón

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¡Sácame del apuro…! ¡Sácame del apuro…!

(Aparece el Camarón).

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): (Asustado). María Berrinche me va a volver loco. Ahora quiere ser la reina de todos, desde que le conté que eres un gran mago....

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¡Te dije que no le dijeras a nadie...!

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): Pero es que… es que…

CAMARÓN (CUENTACUENTO 3): ¡Es que nada…! Por la ambición de tu mujer, lo han perdido todo. ¡Vete a tu casita con las manos vacías. Más nunca te voy a dar nada…!

CUENTACUENTO 1: Y el camarón, muy bravo, se hundió en el lago para siempre. Juan Buenón volvió a su casita donde María Berrinche esperaba, toda malhumorada.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¡Mal marido, mal hombre...! ¡Lo perdimos todo…!

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¡Basta, María Berrinche...! de ahora en adelante trabajarás conmigo.

MARÍA BERRINCHE (CUENTACUENTO 3): ¿Yo… trabajar?

JUAN BUENÓN (CUENTACUENTO 2): ¿Quieres comer? ¿Quieres trajes y casa y todo lo demás? Pues bien, tienes que ganártelo… ¡A trabajar…!

CUENTACUENTO 1: Juan Buenón y María Berrinche se olvidaron de magias. Pusieron toda la fe del mundo en sus brazos y en sus manos. Sembraron su conuco donde crecieron los frutos y las viandas, y continuaron yendo al lago a pescar. Ahora, todo el mundo que pasa por la casa de Juan Buenón y María Berrinche, pueden detenerse en ella y conocer lo que es la felicidad. Ah… y ellos comparten su pan y los que comparten lo que tienen son ricos, riquísimos. (Pausa larga). Y colorín colorado… el segundo cuento...

CUENTACUENTO 2 Y 3 : (A CUENTACUENTO 1). ¿Y los Zapaticos de Rosa? Dijimos que también haríamos cuento-poesías.

CUENTACUENTO 1: Tienen razón. ¡Vamos…!

CUENTACUENTO 1:
Hay sol bueno y mar de espuma,
Y arena fina, y Pilar
Quiere salir a estrenar
Su sombrerito de pluma.

CUENTACUENTO 2:
-"¡Vaya la niña divina!"
Dice el padre, y le da un beso:
"Vaya mi pájaro preso
A buscarme arena fina."

CUENTACUENTO 3:
-"Yo voy con mi niña hermosa",
Le dijo la madre buena:
"¡No te manches en la arena
Los zapaticos de rosa!"

CUENTACUENTO 1:
Fueron las dos al jardín
Por la calle del laurel:
La madre cogió un clavel
Y Pilar cogió un jazmín.

CUENTACUENTO 2:
Ella va de todo juego,
Con aro, y balde, y paleta;
El balde es color violeta:
El aro es color de fuego.

CUENTACUENTO 1:
Vienen a verlas pasar:
Nadie quiere verlas ir:
La madre se echa a reír,
Y un viejo se echa a llorar.

CUENTACUENTO 3:
El aire fresco despeina
A Pilar, que viene y va
Muy oronda: -"¡Di, mamá!
¿Tú sabes qué cosa es reina?"

CUENTACUENTO 2:
Y por si vuelven de noche
De la orilla de la mar,
Para la madre y Pilar
Manda luego el padre el coche.

CUENTACUENTO 1:
Está la playa muy linda:
Todo el mundo está en la playa:
Lleva espejuelos el aya
De la francesa Florinda.

CUENTACUENTO 1:
Está Alberto, el militar
Que salió en la procesión
Con tricornio y con bastón,
Echando un bote a la mar.

CUENTACUENTO 3:
¡Y qué mala, Magdalena
Con tantas cintas y lazos,
A la muñeca sin brazos
Enterrándola en la arena!

CUENTACUENTO 2:
Conversan allá en las sillas,
Sentadas con los señores,
Las señoras, como flores,
Debajo de las sombrillas.

CUENTACUENTO 3:
Pero está con estos modos
Tan serios, muy triste el mar:
¡Lo alegre está allá, al doblar,
En la barranca de todos!

CUENTACUENTO 1:
Dicen que suenan las olas
Mejor allá en la barranca,
Y que la arena es muy blanca
Donde están las niñas solas.

CUENTACUENTO 3:
Pilar corre a su mamá:
-"¡Mamá, yo voy a ser buena:
Déjame ir sola a la arena:
Allá, tú me ves, allá!"

CUENTACUENTO 3:
-"¡Esta niña caprichosa!
No hay tarde que no me enojes:
Anda, pero no te mojes
Los zapaticos de rosa."

CUENTACUENTO 3:
Le llega a los pies la espuma:
Gritan alegres las dos:
Y se va, diciendo adiós,
La del sombrero de pluma.

CUENTACUENTO 2:
¡Se va allá, donde ¡muy lejos!
Las aguas son más salobres,
Donde se sientan los pobres,
Donde se sientan los viejos

CUENTACUENTO 3:
Se fue la niña a jugar,
La espuma blanca bajó,
Y pasó el tiempo, y pasó
Un águila por el mar.

CUENTACUENTO 2:
Y cuando el sol se ponía
Detrás de un monte dorado,
Un sombrerito callado
por las arenas venía.

CUENTACUENTO 1:
Trabaja mucho, trabaja
Para andar: ¿qué es lo que tiene
Pilar que anda así, que viene
Con la cabecita baja?

CUENTACUENTO 3:
Bien sabe la madre hermosa
Por qué le cuesta el andar:
-"¿Y los zapatos, Pilar,
Los zapaticos de rosa?

CUENTACUENTO 3:
"¡Ah, loca! ¿en dónde estarán?
¡Di dónde, Pilar!"-"Señora",
Dice una mujer que llora:
"¡Están conmigo: aquí están!

CUENTACUENTO 3:
"Yo tengo una niña enferma
Que llora en el cuarto oscuro
Y la traigo al aire puro
A ver el sol, y a que duerma

CUENTACUENTO 3:
"Anoche soñó, soñó
Con el cielo, y oyó un canto:
Me dio miedo, me dio espanto,
Y la traje, y se durmió.

CUENTACUENTO 3:
"Con sus dos brazos menudos
Estaba como abrazando;
Y yo mirando, mirando
Sus piececitos desnudos.

CUENTACUENTO 3:
"Me llegó al cuerpo la espuma,
Alcé los ojos, y vi
Esta niña frente a mí
Con su sombrero de pluma.

CUENTACUENTO 3:
-'¡Se parece a los retratos
Tu niña!' '¿Es de cera?
¿Quiere jugar? ¡si quisiera!...
¿Y por qué está sin zapatos?'

CUENTACUENTO 3:
'Mira: ¡la mano le abrasa,
Y tiene los pies tan fríos!
¡Oh, toma, toma los míos:
Yo tengo más en mi casa!"

CUENTACUENTO 2:
"No sé bien, señora hermosa,
Lo que sucedió después:
¡Le vi a mi hijita en los pies
Los zapaticos de rosa!"

CUENTACUENTO 1:
Se vio sacar los pañuelos
A una rusa y a una inglesa;
El aya de la francesa
Se quitó los espejuelos.

CUENTACUENTO 3:
Abrió la madre los brazos:
Se echó Pilar en su pecho,
Y sacó el traje deshecho,
Sin adornos y sin lazos.

CUENTACUENTO 1:
Todo lo quiere saber
De la enferma la señora:
¡No quiere saber que llora
De pobreza una mujer!

CUENTACUENTO 3:
-"Sí, Pilar, dáselo! ¡y eso
También! ¡tu manta! ¡tu anillo!
Y ella le dio su bolsillo,
Le dio el clavel, le dio un beso.

CUENTACUENTO 2:
Vuelven calladas de noche
A su casa del jardín:
Y Pilar va en el cojín
De la derecha del coche.

CUENTACUENTO 1:
Y dice una mariposa
Que vio desde su rosal
Guardados en un cristal
Los zapaticos de rosa.



OSCURO

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Es obligatorio que se solicite permiso para su puesta en escena. De no hacerlo se hará pasible de acciones legales.
Comunicarse con: PabloGarciaGamez@aol.com

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